HISTORIA

PRIMEROS POBLADORES DE HUAMACHUCO

Huamachuco, renombrada tierra ligada a la historia del Perú en la que se enaltecieron sus valerosos hijos, no es una simple historia, es un pueblo vasto de tradiciones, leyendas, mitos; pero lamentablemente tiene un pasado remoto poco explorado.

Los primeros habitantes que formaron el señorío de los Wamachucos se presume que se ubicaron el las zonas aledañas al actual distrito de Chugay entre los años 6000 a 10000 a.c. eran cazadores y recolectores. A partir de los 3000 años el carácter nómade de los pobladores va dando paso a los sistemas sedentarios y a la cultura incipiente.

En un inicio la actividad económica se circunscribió exclusivamente en la recolección de frutos y raíces. Para cumplir esta actividad utilizaban simplemente palos y piedras como instrumentos de trabajo. Al transcurrir el tiempo la actividad económica fue pescadora y cazadora; por lo que para enfrentar a los animales requería, pues, nuevos instrumentos, los cuales generalmente fueron de piedra y de forma punteaguda.

Nuestra zona serrana fue frecuentemente visitado por emigrantes nómadas que encontraron abundantes animales de caza y muchos frutos y raíces para su alimentación, que les permitió llevar una vida semisedentaria.

Ante la falta de información sobre a que grupos humanos pertenecían estos primitivos pobladores, consideramos muy acertada la opinión de Julio C. Tello que dice: “Sean cuales fueran, los grupos de emigrantes que vinieron de las zonas tropicales del norte o de los llanos forestales de la selva amazónica, lo real y verídico fue que estos cazadores y recolectores de vida nómada se establecieron en forma sedentaria en esta área y constituidos en pequeños grupos denominados ayllus o clanes, se dispersaron por toda la región en busca de lugares apropiados para la agricultura y cría de animales domesticados, haciéndolo unos en las cuencas hidrográficas de los valles de los ríos Crisnejas, Condebamba, Chusgón, Sarín, Marañón y otros en pequeñas alturas de clima moderado.

Estos primeros pobladores representaron gráficamente las actividades económicas, mediante las pinturas rupestres como las halladas en “Quilca” (Sartimbamba), “Chinacpampa” (Chugay), Cerro “Mum Mun” (Huamachuco).

Muchas pinturas rupestres se combinaron con grabados. En este caso se rayaba en la roca como lo encontrado en la cueva “Las Corikingas” en la comunidad de Coygobamba, a seis kilómetros de la ciudad de Huamachuco.

HUAMACHUCO EN LA ÉPOCA PREINCAICA

HuamachucoLos Wamachucos (hoy Provincia de Sánchez Carrión), desde muy temprana época practicaron una religión politeísta e idólatra en base a los mitos y ritos atribuidos a dioses y divinidades creados por los hechiceros, magos y sacerdotes cuyos ídolos eran representados por piedras, animales, madera o cosas raras, las que solían colocarlas en adoratorios ubicados en cuevas, cerros o caminos donde adoraban.

En la época de la Behetrías, los Mochicas invaden a los WACHEMINES y fundan el Señorío de los Wamachucos, quienes son regidos por un Dios Trino, formado por el todopoderoso ATAGUJU y sus creaciones ZAGZABRA y VANGRADDAD, rindiendo tributo al HALCON, protector del Señorío, con sahumerios de coca, planta sagrada, cuyo jugo infundía valor y virtudes a los hombre.

Portento de organización, disciplina y fortaleza son los restos arqueológicos de Marcawamachuko, Coipín, culicanda y otros lugares ubicados aisladamente en las cumbres de los colosos y ciclópeos cerros que circundan la sede de la civilización Wamachucos; celosos guardianes, testigos silenciosos de epopeyas en el devenir histórico.

HUAMACHUCO EN LA ÉPOCA INCAICA

HuamachucoEsta, abarca desde la sumisión de los WAMACHUCOS al poder imperial de PACHACUTEC, al valor y estrategia del Inca Cápac Yupanqui y del príncipe heredero Túpac Yupanqui, hasta la muerte de Atahualpa.

La incorporación voluntaria del Gran Wamachuco y sus huestes se cumplió en el anfiteatro especialmente levantado en las llanuras de “Purrumpampa”, donde hoy se erige la Capilla de San José.

El monarca conquistador Cápac Yupanqui, antes de emprender una acción bélica de arrazamiento contra el Señorío Wamachuco juzgó prudente enviar emisarios y embajadores de su entorno militar, quienes encontraron, por parte del mayorazgo huamachuquino, predisposición a concertar pacíficamente los términos de paz y amistad con el Hijo del Sol, único señor y residente del Cuzco Imperial.

Los Incas -según Pablo Macera- a los pueblos que conquistaban les permitían “mantener sus estructuras sociales, religiosas, económicas y políticas, siempre que no fueran opuestas a su hegemonía”, y a Huamachuco como gracia especial le permitieron que todos sus Kurakas continuaran en sus cargos, conservando su autoridad, atribuciones y costumbres.

La fecha en que ocurrieron estos acontecimientos permanece hasta la actualidad ignorada.

HUAMACHUCO EN LA ÉPOCA DE LA CONQUISTA

HuamachucoLa captura de Atahualpa por los españoles en Caxamarca, originó justa reacción de rebeldía y defensa a su soberano en los Wamachucos, quienes organizaron un poderoso ejército de liberación, el mismo que fue comandado por Titu Atauchi, hermano menor de Atahualpa, quien derrotó más tarde a la retaguardia del ejército de Pizarro, en las llanuras de Huamachuco; es así como en Huamachuco se realizó el primer intento de romper las cadenas de la esclavitud recién iniciada.

Huamachuco también sirvió como escenario de sacrificio del infortunado Huáscar, quien fue ahogado por los capitanes del aguerrido Atahualpa en las aguas del río Angasmarca (hoy río Tulpo).

HUAMACHUCO EN LA ÉPOCA DEL VIRREYNATO

HuamachucoEn el año 1551 llegan a Huamachuco, los Agustinos dirigidos por los Frailes Juan de San Pedro y Juan del Canto, fundando su caso en el lugar del Tampu Real.

En Agosto de 1553 según unos y 1554 otros, los Agustinos fundan la ciudad de Huamachuco, bajo la advocación de San Agustín y la Virgen de la Alta Gracia.

La extensión de Huamachuco abarcó a las hoy provincias de Otuzco, Santiago de Chuco, Cajabamba y Bolívar.

Durante el Virreynato, Huamachuco constituyó una de las provincias más importantes de la Intendencia de Trujillo, por su extensión, por sus industrias y por sus cuantiosas rentas que aportaba a la Corona Española.

HUAMACHUCO EN LA ÉPOCA DE LA EMANCIPACIÓN

HuamachucoCupo a Huamachuco proclamar la independencia en Enero de 1821, después de Trujillo y antes de Lima, y, es aquí donde se forjan las espadas triunfadoras de Junín y Ayacucho, donde el Libertador Simón Bolívar y el Padre de la patria José Faustino Sánchez Carrión organizan el ejército libertador. Las damas huamachuquinas y la iglesia se desprenden de sus joyas cuyo valor es mínimo al sacrosanto valor de la Libertad.

El libertador obsequió a una dama huamachuquina su retrato en lienzo, el mismo que se exhibe en los salones de la Municipalidad y es el símbolo y testimonio perenne de gratitud y admiración del genial Bolívar a la hidalguía, generosidad e ideal libertario de Huamachuco.

El General José de San Martín, expidió en Chancay con fecha 12 de junio, para unos y para otros el 18 de febrero de 1821 un Decreto elevándolo al rango de ciudad, con el honoroso calificativo de “MUY ILUSTRE Y FIEL CIUDAD”.

Para orgullo de Huamachuco, es aquí donde se expide la Resolución de creación de la Universidad de Santo Tomás y Santa Rosa de Trujillo el 10 de mayo de 1824.

HUAMACHUCO EN LA ÉPOCA DE LA REPÚBLICA

HuamachucoEntre los años de 1833 y 1835, Huamachuco tuvo la gloria de dirigir los destinos del Perú, pues en dicho periodo ocupó la Presidencia de la República el Gran Mariscal José Luis de Orbegoso, prócer de la independencia.

Durante este gobierno se promulgó con fecha 25 de agosto de 1834, la Ley Orgánica de Elecciones en la que al Departamento de la Libertad se le asignaron las provincias de: Cajamarca, Chota, Huamachuco, Jaén, Lambayeque, Piura y Trujillo.

Durante la guerra con Chile, aconteció en la ciudad de Huamachuco la desigual batalla del 10 de Julio de 1883, el ejército peruano estaba comandado por el General Andrés Avelino Cáceres “El Brujo de los Andes”.

Huamachuco por su ubicación geográfica, antecedentes históricos, experiencia de desarrollo y la pujanza de su pueblo, está llamada a ser sede regional y a disfrutar de un futuro como el soñado por el Tribuno José Faustino Sánchez Carrión.